Zevi
Ghivelder
En 1621, una empresa comercial
llamada West Indies Dutch Company fue fundada en Amsterdam.
Recibió del Gobierno el monopolio comercial para
África Occidental y América durante 24
años. Su presidente, asumiendo que Brasil era
una colonia débilmente defendida por Portugal,
decidió enviar una expedición invasiva.
Esta fuerza consistía en 26 barcos armados con
450 cañones y 3300 hombres. Su objetivo fue la
ciudad del Salvador, la capital de Bahía, y en
efecto, fue fácilmente conquistada en 1624. Una
gran cantidad de lugareños huyeron y probablemente,
la mayoría que recordaron que eran Nuevos Cristianos,
se convencieron que la expulsión de los portugueses
fue para mejor.
No hay
evidencias suficientes de una significante presencia
Judía entre los invasores holandeses, pero es
cierto, que los Judíos existentes se mezclaron
con los marranos de Bahía y pudieron al menos
hacer Mynian. Ninguna sinagoga fue construida y ninguna
comunidad Judía fue después organizada.
Los portugueses contraatacaron y los holandeses debieron
rendirse. Uno de los términos de la rendición
establecía que los Portugueses de la Nación
Hebrea que podían permanecer en Bahía
no deberían ser molestados. Pero contrario al
acuerdo, 5 Judíos fueron acusados de colaborar
con el enemigo y sentenciados a la horca.
La Indies
Dutch Company preparó una nueva expedición
a Brasil que tuvo como objetivo el estado de Pernambuco.
El artículo Nº 10 de las instrucciones de
invasión garantizaba la libertad de credo y expresión.
Esto animó a los Judíos a unirse a la
flota de 56 barcos con más de 1000 cañones
y 7000 soldados. La fuerza entró en el puerto
de Recife, la capital de Pernambuco, el 14 de febrero
de 1630. Los Marranos de Recife, recibieron a los invasores
con júbilo a partir de los rumores que la Inquisición
establecería dicha ciudad como oficina permanente.
El exacto número de Judíos que arribaron
juntos con los holandeses fue incierto. Sin embargo,
hay un registro de Judíos sirviendo en la tropa.
Como los marrones locales, abiertamente retornaron al
Judaísmo.
Antes
de la conquista holandesa, algunos Judíos trabajaron
en plantaciones de azúcar, pero solamente unos
pocos eran dueños de molinos de azúcar.
La mayoría de los Judíos eran pequeños
comerciantes y artesanos. El arribo de Judíos
holandeses cambió completamente el panorama.
Como antes habían sido refugiados de Portugal,
España y Francia, hablaban muchos idiomas y los
más importante que ya hablaban portugués.
Empezaron a tratar con el comercio y el cambio de dinero
y hubo un gran número de corredores. Por consiguiente,
se hicieron prósperos y dueños de propiedades,
tanto en la ciudad como en el interior.
La invasión
holandesa en Brasil duró 24 años. Fue
una época de progreso, tanto para Judíos
como para Nuevos Cristianos, que pudieron profesar abiertamente.
Dentro de este período hubo un tiempo de prosperidad
y seguridad, entre 1637 y 1644, cuando el holandés
Count Maurice de Nassau fue Gobernador de la colonia.
Cientos de Judíos arribaron en Recife durante
esos 7 años. Un oficinista de la Dutch West Indies
Company se quejó, en una carta, al cuartel general
que la ciudad estaba desbordado de Judíos. En
1645, la cantidad total de población blanca en
Recife fue de alrededor de 2900 personas. Los Judíos
ascendieron a la mitad de la población, un número
bastante elevado.
Hasta
hoy, están conservados en Amsterdam, en muy buen
estado, los registros de regulación de dos Congregaciones
Judío Brasileñas: la Tsur Israel, en Recife,
y la Magen Abraham, en Mauricia. Lo que es asombroso
de la Congregación Tsur Israel es su especial
sentido de organización, justicia y de verdadera
hermandad. Además, se encargó de la educación
religiosa como había dos escuelas de Talmud Torah
en Recife. Una para pequeños niños y otra
para adultos. En un sentido, me recordó el Yshuv,
los primeros en asentarse en Palestina, y como se organizaron
para sus necesidades y diarias y fueron asentando las
bases para su futuro hogar. La Congregación Tsur
Israel fue dirigida por el Mahamad, un comité
ejecutivo de 5. Establecieron una regulación
consistente en 42 items, de los cuales solo unos pocos
son significantes.
Todos
los Judíos que vivían en el Brasil holandés,
o aquellos que arribarían eran automáticamente
miembros de la Congregación. El establecimiento
de alguna otra congregación que Tsur Israel y
Magen Abraham estaba estrictamente prohibido. Nadie
podía cambiar su asignado asiento en la sinagoga.
Personas llamadas a la Torah, eran elegidas al azar
para suprimir la prominencia de los ricos y poderosos.
Los fondos para la Congregación eran recaudados
de los impuestos derivados de transacciones comerciales,
del intercambio de moneda, de compra y venta de propiedades,
de donaciones voluntarias, multas y colecciones durante
vacaciones judías. El comité, el Mahamad,
tenía pleno acceso a libros mercantiles y podía
actuar como una especie de recaudador de impuestos.
Y, lo
más asombroso, era el tesorero especial encargado
de recolectar y enviar el dinero para asistir a los
Judíos en la Tierra Santa. Y todo aquello que
deseaba irse del Brasil Holandés tenía
que pagar un fuerte impuesto, sino la partida no era
permitida. Los Judíos no tenían permitido
establecer sus diferencias, aún los de naturaleza
criminal, en una Corte no Judía. El Mahamad juzgaba
y gobernaba.
Entre
1642 y 1654, el líder espiritual de la Congregación
Tsur Israelfue el Rabino Isaac Aboab da Fonseca, de
origen portugués. Fue uno de los más destacados
pensadores Judíos del Siglo XVII, además
de sus habilidades en Hebreo por el cual escribió
gramática. El Rabino Aboab fue un gran predicador
bendecido por un fuerte carisma. El Rabino de la Congregación
Magen Abraham fue Moses Rafael de Aguilar, también
un distinguido estudiante.
La construcción
de la sinagoga de Recife comenzó en 1640 y fue
concluida al año siguiente. El compendio de 2
casas localizadas en la calle llamada la Calle de los
Judíos. Fue la primer en Brasil y América.
Fue construida de piedra y blanqueo con dos almacenes
debajo. Después que los holandeses fueron expulsados,
la propiedad de la Calle de los Judíos fue donada
a los habitantes Portugueses - Brasileños y después
a una congregación de sacerdotes católicos.
Después que perteneció a la Casa Santa
de la Misericordia. Al comienzo del siglo XX, la modernización
del centro histórico de Recife destruyó
muchas casas viejas, pero de pura casualidad no alcanzó
a la Calle de los Judíos, y la renombraron como
Calle Buen Jesús La reciente restauración
de esta sinagoga, que comenzó hace 4 años,
representa el mayor archivo para la historia brasileña,
arte y cultura.
Los
trabajos de restauración fueron emprendidos por
la Fundación Safra, una sucursal del Banco Brasileño
Safra. Además, tuvo el apoyo del Ministerio de
Cultura de Brasil, el Ayuntamiento de Recife, El Instituto
Nacional de Historia y Herencia artística, la
Confederación Judía de Brasil y la Federación
Judía de Pernambuco.
En realidad,
la restauración no podría haber sido posible
sin el pleno apoyo de la Fundación Safra. Y para
decirles la verdad, la gran iniciativa cultural y religiosa
llevadas acabo por la Comunidad Judía Brasileña,
en los pasados 30 años, no podría haber
sido logrado sin el respaldo de la familia Safra. Su
presencia puede ser reflejada en diversos estados del
país, preocupándose por los colegios,
construyendo sinagogas y ayudando a las asociaciones
porque son Judíos de buen corazón y una
mente activa.
Una
de las asombrosas gemas descubiertas en el sótano
de las dos casas fue una mikveh. Además de su
trascendencia religiosa, el descubrimiento de la mikveh
fue de extremada importancia porqué demostró
el grado de libertad garantizada a los Judíos
en Brasil durante la ocupación holandesa. Los
trabajos de restauración fueron finalizados en
Marzo de este año y la sinagoga es la mayor atracción
turística en Recife, con una visita diaria de
cientos de visitantes de Brasil y de ultramar.
Después
que los holandeses fueron expulsados de Pernambuco,
la vida Judía en el noreste de Brasil fue destruida
casi completamente. Muchos Judíos huyeron del
país y todos aquellos que recordaban estar integrados
en la vida brasileña. Esto significa que los
Nuevos Cristianos se convirtieron sólo en Cristianos
sin unión a sus antepasados Judíos. Sólo
para darles una idea, en los principios del siglo XX,
de acuerdo a los registros oficiales, no había
más de mil judíos en todo Brasil, de los
cuales 226 eran de San Pablo, 202 de Río de Janeiro
y 153 en el Amazonas. Y así es donde una nueva
y única historia comienza.
Un pequeño
número de Judíos Sefardíes, principalmente
de Marruecos y Marruecos español, comenzaron
a establecerse en el Amazonas a mediados del Siglo XIX.
La constitución que se realizó después
de la independencia de Brasil concedía libertad
de credo y así construyeron en 1828 una sinagoga
en la ciudad de Belén, que fue llamada Puertas
del Cielo. Tiempo transcurrió, mientras el arribo
de Judíos marroquíes aumentó y
en 1920 estaban situados en la ciudad de Manaos y en
lugares estratégicos a lo largo del río
Amazonas. Exploraron árboles de caucho, comerciaron
madera tallada, se abocaron a la importación
– exportación, a la navegación comercial
y realmente lograron la mayor contribución al
desarrollo económico de esa región. Aunque
estrictamente religioso, aprendieron como adaptarse
al estilo de vida brasileño. Los primeros Judíos
que se enrolaron en la armada brasileña fueron
los hijos de inmigrantes de Marruecos. Algunos de ellos
fueron nombrados en cargos públicos. Un Judío
de Belén, llamado José Isaac Perez, fue
el alcalde de una pequeña ciudad, de nombre indígena,
Itacoatiara, en la profundidad de la jungla Amazónica.
Refiriéndose
a Isaac Perez, hay un curioso episodio. Como el alcalde
de esa ciudad debía escribir el reporte anual
al gobernador del estado de Pará. En dicho reporte,
fechado en 1916, trazó el desarrollo logrado
bajo su guía y en los últimos párrafos
explica porque el ayuntamiento fue cerrado durante algunos
días laborables. Simplemente porque eran vacaciones
judías.
Finalmente,
conocí a una personalidad fascinante de descendencia
marroquí: el profesor David Perez, hermano del
ya mencionado alcalde. Nació en el estado de
Pará en 1883. Vivió entre los 12 y 17
años en Tangier y después volvió
a Brasil. En Enero de 1916, después de graduarse
en la Escuela de derecho, fundó un diario en
Río de Janeiro, llamado A Coluna, La Columna,
con un subtítulo hebreo, Haamud. Su meta fue
explicar a los Brasileños la religión
Judía, tradiciones judías y el significado
del Sionismo. Ustedes deben recordar que en esos tiempos
el Movimiento Sionista era una minoría en el
mundo Judío. Entonces, para poseer un Diario
Judío Sionista, escrito en Portugués e
impreso en Brasil, era absolutamente asombroso. Perez
escribió en su editorial: “El Sionismo es el
renacimiento político y territorial de la nación
Judía”. Actualmente, esto resulta para nosotros
un cliché. Pero difundido en Brasil por un joven
abogado en 1916, resulta increible.
David
Perez organizó una asociación Judía
llamada Tiferet Tsion y en 1917. Fue Presidente del
Primer Congreso Judío en Brasil cuyo propósito
fue proclamar los derechos Judíos para retornar
a la Tierra Prometida. El Congreso cerró con
el envío de una carta al Presidente de Brasil
solicitándole su apoyo al esfuerzo Sionista.
Solo obtuvieron una respuesta evasiva. El Diario continuó
y Perez casi escribía todo su contenido, incluyendo
un interesante intercambio de cartas con Max Nordau,
el principal líder Sionista mundial en aquellos
tiempos.
Por falta de fondos, el Diario se fundió en Diciembre
1917 y es recordado en la historia como una de las primeras
publicaciones Sionistas en el mundo.David Perez escribió
muchos libros sobre Judaísmo, lingüísticas
y filosóficas. Murió en Río de
Janeiro, en 1970, a los 87 años. Estoy muy orgulloso
que en mis hijos corra un poco de su sangre y de su
hermano Isaac, que es el abuelo de mi esposa. David
Perez, el gran pionero, es su tío abuelo.
Quisiera
finalizar diciendo algunas palabras sobre este Congreso.
Es una reunión compleja acerca de la diversidad
de temas que están siendo formulados y debatidos.
Pero, al mismo tiempo, es muy simple. Esta simplicidad
se sostiene en la aseveración que ya ha sido
fuertemente demostrada aquí: Am Israel Chai,
la gente de Israel vive.